INTEGRACIÓN SENSORIAL
Qué es la integración sensorial y para qué sirve
La integración sensorial se centra en cómo el sistema nervioso procesa la información de los sentidos (tacto, movimiento, equilibrio, propiocepción, vista, oído, gusto y olfato) y cómo esto influye en la regulación, la conducta, la atención, el aprendizaje y la participación en la vida diaria.
Cuando hay dificultades sensoriales, no es “manía” ni “mala conducta”: suele ser un desajuste entre lo que el cuerpo percibe y la forma en que lo organiza. El objetivo es mejorar la autorregulación y la participación, reduciendo el malestar y el desgaste.
Señales frecuentes que pueden indicar dificultades sensoriales
Cómo trabajamos
Empezamos por comprender el perfil y el impacto real en el día a día. Recogemos información de la familia y del entorno, y cuando corresponde del centro educativo u otros profesionales.
Definimos objetivos funcionales (lo que queremos mejorar en participación y autonomía) y diseñamos un plan ajustado. La intervención incluye estrategias de autorregulación, ajuste del entorno y actividades terapéuticas orientadas a mejorar el procesamiento sensorial.
Trabajamos también con la familia para que haya continuidad en casa y en el colegio, con pautas claras y realistas.
Qué buscamos con el plan
- Mejorar la regulación y el bienestar.
- Reducir la sobrecarga sensorial y el desgaste.
- Aumentar la tolerancia y la flexibilidad en actividades cotidianas.
- Facilitar la participación en casa, en el colegio y en la vida social.
Si no sabes por dónde empezar, podemos orientarte en una primera cita.
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